El cuento de los señores de nuestras vidas
Toni Comín. Había una vez en Europa un sistema económico llamado capitalista, en el cual todos pensaban que los mercados financieros cumplían aquella función para la cual estan socialmente legitimados: proporcionar financiación a las empresas para que éstas puedan generar riqueza y crear ocupación. Mientras la economía de los países europeos prosperaba, el PIB crecía, el paro disminuía y los ingresos de algunos estados (como el español) aumentaban hasta generar un importante superávit, nadie reparaba en la verdadera naturaleza de estos mercados financieros. Y, por lo tanto, nadie sentía la necesidad de controlarlos, regularlos u obligarlos a hacer aquello que teóricamente les corresponde. Continúa leyendo el último ‘papel’ enviado de CiJ.
5 Julio 2010
Publicado en: Economía
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