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Desde hace décadas asistimos al desmantelamiento de todo aquello que tiene que ver con la comunidad. Esta afirmación no debería sorprendernos: la hemos oído y repetido en multitud de ocasiones, hasta el punto de considerar que el auge del individualismo en detrimento de los valores comunitarios es una de las causas que explican los males que amenazan a las sociedades contemporáneas, especialmente a las que hemos convenido en denominar «occidentales». Por esta razón, el curso pasado dedicamos el seminario social de Cristianisme i Justícia a reflexionar sobre esta cuestión. En este Papel encontraréis una síntesis de lo que en este espacio se habló.
En noviembre de 2023, un grupo de familias del barrio barcelonés del Poblenou quisieron responder al malestar que generaba un consenso social enquistado: la idea de que el paso a secundaria era el momento establecido para dar un teléfono inteligente a sus hijos e hijas. El movimiento tuvo más impacto de lo esperado y miles de familias de todo el Estado se unieron. Una de las personas que más activamente ha participado y participa en este movimiento, Xavier Casanovas, nos explica aquí de manera breve y clara las razones que los han llevado a exigir la necesidad de devolver la tecnología al lugar que le corresponde antes de que no sea demasiado tarde.
El malestar forma parte de la definición que se da a nuestra época y a nuestro mundo. Se ha convertido en el gran “monstruo” a expulsar de nuestras vidas sea como sea y al coste que sea, a veces, incluso sacrificando nuestra voluntad o renunciando a cualquier forma de compromiso, empatía o solidaridad con los otros. Pero, ¿puede existir un malestar bueno? Esta es la cuestión principal que aborda en este cuaderno Remedios Zafra y que constituyó el eje central de la conferencia inaugural del curso 2024-2025 de Cristianisme i Justícia. Al final, tres intervenciones escritas por los responsables de área del centro, Manu Andueza, Laura Rius y Pau Cuadern, nos ofrecerán una lectura teológica, espiritual y social del malestar bueno, concepto clave de la pensadora cordobesa.
La economía capitalista es una necronomía, una economía contra la vida; pero este mensaje tiene difícil encaje en unas comunidades —también en las cristianas— en las que predominan (predominamos) mujeres y hombres de vida y mentalidad burguesas, a quienes, en general, el capitalismo nos va bien. Afrontamos, por tanto, un problema de conversión, de cambio profundo de nuestros corazones, de metanoia, que, en términos sociológicos, exigirá desclasamiento (abandonar el horizonte de futuro burgués) y, en términos económicos, decrecimiento y justicia global. La prueba de esa conversión está en el seguimiento, en una transformación radical de nuestras prácticas económicas.
En Cristianisme i Justícia cada fin de año intentamos reflexionar sobre el momento presente con el fin de apuntar a posibles líneas de fuga que se erijan como propuestas para la construcción de un nuevo futuro. En esta línea, hoy proponemos un ejercicio de imaginación sociopolítica con la voluntad de recuperar y rescatar algunas palabras del secuestro y la apropiación tergiversada que de ellas hace el posfascismo. Ante esta afrenta, nuestro pequeño diccionario pretende sacar a la luz sentidos olvidados de los que servirnos todos y todas en nuestro camino compartido hacia la justicia global.
Este cuaderno habla de un encuentro: el del Cristo y el cristianismo con la cultura y las culturas. Un encuentro complejo del que nadie va a salir igual: ni la cultura va a ser la misma después del encuentro con el Evangelio ni el cristianismo permanece intacto al relacionarse con aquella. No solo se trata de reconocer cómo el Espírito de Jesús está activo y presente en la cultura, ni de la función crítica que respecto de esta tiene siempre el Evangelio. El mismo misterio de Cristo hace del cristianismo una religión de diálogo, necesitada de la alteridad del otro, nunca completa del todo.
Secuestro, todos entienden lo que significa. Es apropiarse, hacer desaparecer a alguien o alguna cosa con un interés. El secuestro de la verdad, entonces, ¿qué significa? ¿Qué es lo que ha desaparecido? La verdad. Y esta desaparición da lugar a la ausencia de la verdad, a la posverdad. Si nos han robado la verdad, lo que queda es aquello que viene tras la verdad. Y eso, si lo pensamos, es extraño. En cierta medida, es una opción peor que la simple mentira.
A finales de 2022 se dio a conocer Chat GPT al gran público, un software entrenado para reproducir el lenguaje humano y con la capacidad de responder a cualquier pregunta que se le plantee. El hecho de que este software haya aprendido a ofrecer respuestas no prefijadas sumado a la cantidad de información que ha llegado a digerir han puesto la expresión inteligencia artificial (IA) en boca de todos. Tenemos una herramienta capaz de escribir desde un poema romántico inédito al estilo de Goethe hasta un trabajo académico en el que se comparen dos autores que nunca han sido estudiados juntos y de hacerlo mejor que el 99 % de los mortales. Las preguntas que esto nos suscita son muchas: ¿Es realmente inteligente la IA?, ¿dónde radica su novedad?, ¿qué consecuencias puede tener su popularización?, ¿ayudará a mejorar nuestro mundo?, ¿qué podemos esperar?
El título de este cuaderno junta dos palabras, democracia y cultura, que se apoyan mutuamente como caminantes extenuados en mitad del camino. El cansancio de la primera palabra se debe a que designa una realidad desfigurada, erosionada en sus cimientos por la globalización económica, el poder de las grandes empresas, la tecno-política y el populismo. La segunda, porque ha perdido fuelle crítico y utópico al pasar de ser un noble ideal y un antídoto contra el poder a ser su vasalla. A pesar de esto, el autor defiende que la belleza y el arte no pueden medirse en términos de utilidad o no utilidad, y que hay una conmoción ante lo bello que se puede vivir como anuncio de un mundo mejor.
La palabra «reconciliación» es un término polisémico que puede abordarse desde diversas perspectivas: religiosa, ética, política y jurídica. El autor se centra en este texto en la perspectiva religiosa y en su versión cristiana, situándose claramente en la posición de las víctimas. De ahí que las preguntas que recorren todas estas páginas sean estas: ¿habrá un Dios que reconcilie y nos reconcilie con tantas víctimas de nuestro mundo? En caso afirmativo, ¿cómo es esa reconciliación?, ¿en qué consiste?, ¿cómo nos atañe a los cristianos?