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Dos publicaciones para el 50 aniversario de la elección de Arrupe como Padre General de la Compañía de Jesús

Arrupe aportó la relectura actualizada del carisma ignaciano

El día 22 de mayo de 1965, la Congregación General 31 de la Compañía de Jesús eligió a Pedro Arrupe como vigésimo octavo Prepósito General de la Compañía. Nacido en Bilbao en 1907, Pedro Arrupe había sido provincial del Japón, donde vivió en 1945 la terrible experiencia del estallido de la primera bomba atómica en Hiroshima. Entre las aportaciones del P. Arrupe, una de las más significativas fue su relectura del carisma ignaciano, en profunda fidelidad al mismo y con una acusada sensibilidad hacia los tiempos nuevos. Supo advertir los muchos y radicales cambios que estaban transformando el mundo y la Iglesia y la urgencia de adecuar la misión de la Compañía de Jesús, en la línea del Concilio Vaticano II y con un irrenunciable compromiso con la justicia y en favor de los pobres y marginados. En el 50 aniversario de la elección de Pedro Arrupe, figura clave para la historia de la Iglesia del siglo XX, el jesuita Darío Mollà acaba de publicar Pedro Arrupe. Carisma de Ignacio, editado por Mensajero y SalTerrae, donde recoge cinco documentos clave de la síntesis del carisma ignaciano hecha por el P. Arrupe.Al mismo tiempo, Cristianisme i Justícia acaba de publicar el cuaderno de la colección EIDES nº 76, "Hombres y mujeres para los demás", recuperando el discurso histórico a los "Antiguos alumnos" de las escuelas jesuitas de Europa que el P. Arrupe pronunció en 1973. A la luz del Concilio Vaticano II y de los signos de los tiempos, se actualizaba la espiritualidad ignaciana. El discurso sugerente e inspirador también para nuestros días, nos invita a vivir el cristianismo en clave de opción de vida por la justicia ya favor de los más empobrecidots.