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Jorge Riechmann, denomina el siglo XXI como el “Siglo de la Gran Prueba”, un siglo donde nos jugamos el futuro del planeta y la supervivencia como especie. Ante ello, desde la filosofía, la teología y el ecofeminismo, los autores plantean si es posible iniciar un curso civilizatorio diferente, que busque otras metas y fomente otros valores: acoger al extraño, cuidar lo frágil, hacer las paces con la naturaleza, y aceptarnos como los seres vulnerables y mortales que somos.
El cambio ─acercándonos a él desde una mirada poliédrica─ y la transformación social son los temas centrales de este cuaderno.
En una época en la que parece que el curso de la historia se está acelerando, reflexionamos sobre el momento actual a partir de algunos de los acontecimientos políticos más relevantes de los últimos años; realizamos una aproximación al sentido que las nociones de “cambio” y “transformación” tienen actualmente, y finalmente, nos acercamos a algunos ámbitos desde los que se puede trabajar por el cambio y la transformación social, intentando partir de una mirada esperanzada sobre la realidad, aunque a veces no sea fácil.
Un cuaderno que, al final, en clave más personal, busca inspirar y animar a trabajar desde la esfera cotidiana, tanto desde nuestra individualidad como a partir de la dimensión colectiva, y a contribuir a gestar una nueva realidad más digna para todos.
Un sistema económico que ponga en el centro al sujeto económico y no a la persona humana es injusto desde su misma raíz. Por eso hemos de comprometernos a seguir trabajando para analizar las causas estructurales de la injusticia en nuestro mundo. Con la «intención» de movilizarnos a actuar desde los principios éticos de la doctrina social de la Iglesia, el Secretariado para la Justicia Social y la Ecología de la Compañía de Jesús, ha elaborado desde la óptica de la práxis el documento «Por una economía global justa», del cual nace esta análisis realizada por el grupo de economistas de Cristianisme i Justícia.
Thomas Piketty afirma que el capital y su rendimiento crecen desmesuradamente por su cuenta, más de lo que crece la economía. Esto tiene graves consecuencias, no solamente económicas, sino también humanas ya que produce desigualdades cada vez mayores. Precisamente, la igualdad había sido el objetivo de los economistas más clásicos, en parte inspirados por una igualdad teológica que condensava tal como Dios concebía a los seres humanos: hijos de un mismo Padre, hermanos todos en Cristo y, por tanto, iguales entre ellos. Economía y teologia dejan de ser entonces disciplinas ajenas y se reencuentran en la búsqueda de la mayor igualdad posible entre los hijos de Dios.
El Foro Social Mundial llega a su séptima edición, desde sus inicios en Porto Alegre. Primer foro celebrado en África, Kenia. África empobrecida por antiguos y nuevos colonialismos. Una llamada a la transformación del individuo y de la sociedad. Imprescindible un nuevo pacto social donde derechos y deberes vayan de la mano. Hay que practicar la crítica y la autocrítica. Y es necesaria una agenda que permita penetrar en las decisiones institucionales. ¡Porque un mundo mejor es posible!
¿Te has preguntado alguna vez por qué una manzana cuesta casi lo mismo venga de Sudáfrica, California o España? ¿Por qué podemos encontrar los mismos alimentos en el supermercado durante todo el año? O ¿por qué importamos de tan lejos productos que nuestros agricultores cosechan a escasos kilómetros de nuestras casas?
Este Papel recoge lo más destacable de 2010. Vivimos una crisis que golpea a los más pobres y pone en peligro el estado de bienestar. Ante ello, la población siente un doble desencanto: a los políticos solo les interesa mantenerse en el poder y la corrupción es omnipresente. Mientras, asistimos a un incremento de la desigualdad. Ante el imperio de los mercados el estado debe intervenir.
La mercantilización de la salud, fenómeno de carácter global que en las últimas décadas está azotando con fuerza a Europa, tiene como consecuencia una doble dinámica: la concepción de la salud como un bien de consumo más y la privatización de los servicios públicos de salud. Este artículo denuncia esta situación, y ofrece alternativas a una situación profundamente perversa.