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Reflexiones para vivir el tiempo en plenitud

Cristianismo y Justicia ha dedicado un curso a abordar cómo entendemos y vivimos el tiempo.

El tiempo de la vida humana no es como el tiempo de las cosas, no es sólo chronos, que fluye en una sola dirección; es también kairos, tiempo de la oportunidad, tiempo para la maduración. Durante las últimas semanas, el centro de estudios Cristianismo y Justicia ha realizado el curso "Atrapados por el tiempo. Repensar el tiempo para una vida con plenitud", en el que se han podido escuchar diferentes ponencias que ayudan a iluminar nuestra actual noción del tiempo y de cómo lo vivimos.

En este sentido una de las participantes ha sido la religiosa Gema Juan, monja carmelita del monasterio de Puçol para entender cómo se vive el tiempo desde la vida contemplativa. Por su parte, Nurya Martínez-Gayol, profesora de escatología en la Universidad de Comillas, expuso como cómo ha ido variando la concepción del tiempo desde la antigüedad hasta ahora.

Al mismo tiempo, no se ha abandonado la dimensión social de cómo vivimos los tiempos. Nuestra sociedad a menudo acelerada y bajo el imperativo neoliberal ha transformado todo tiempo en tiempo de trabajo, e incluso ha hecho de la interrupción y el descanso una fase del tiempo de trabajo para poder rendir más. En esta línea se encontraban las ponencias de Josep M Lozano, doctor en filosofía y profesor de ESADE, o de Sandra Ezquerra, profesora de la Cátedra Unesco de la Universidad de Vic, quien puso sobre la mesa la tensión que vivimos entre los tiempos dedicados a tareas productivas y los tiempos dedicados a las tareas de reproducción de la vida.

El recorrido se ha cerrado haciendo una parada para pensar los tiempos pasados y el deber de memoria que las víctimas del progreso imparable reclaman, de la mano del catedrático de filosofía Manuel-Reyes Mate. Y un recuerdo final muy especial al miembro del equipo Jaume Botey, que murió a principios de este año, por iniciativa de David Fernández quien releyó y comentó el cuaderno Construir la esperanza publicado hace diez años. Como "dar prioridad al tiempo es ocuparse de iniciar procesos más que de poseer espacios." (EG 223) como dice Francisco, Fernández aprovechó para exponer las luchas en las cuales hoy, hay que gastar tiempo si queremos construir un futuro de paz, solidaridad y justicia en un contexto de incertidumbre y desencanto.

Las ponencias y conclusiones de este curso al que asistieron 127 personas quedarán recogidas en un libro que verá la luz dentro de la serie estudios de Cristianismo y Justicia donde recientemente han salido publicadas las ponencias del curso La era del desánimo que tuvo lugar hace exactamente tres años.