Únete
Date de alta para estar informado de las últimas novedades de Cristianisme i Justícia.
Este cuaderno pretende presentar cómo sería el “vivir a la ignaciana”; presentar, de un modo sencillo y práctico, algunos de los rasgos más básicos del estilo y talante de vida que propone la espiritualidad ignaciana. El autor, en su aportación, es fiel a las intuiciones básicas de San Ignacio de Loyola pero libre con respecto a las formulaciones y cercano, lo más posible, a la vida cotidiana de quienes, en medio de este mundo que nos toca vivir, buscamos, con deseo y humildad, “en todo amar y servir”.
Ignacio es revolucionario al adaptar la profunda experiencia eremítica de su propuesta originaria, a una realidad de Ejercicios en medio del bullicio del día a día. Una de las características de la mística ignaciana es la adaptación que busca y halla a Dios en todas las oportunidades, cosas y personas. Este cuaderno va dirigido a aquellas personas que acompañan a otras en esta experiencia.
Ignacio de Loyola es la bisagra entre el Medievo y la Modernidad. En él se conjugan la figura del caballero y la del peregrino. No obstante, resulta inútil pretender disociar una identidad de la otra: las dos se complementan en la insaciable búsqueda para “en todo amar y servir a su divina majestad”, auténtico leitmotiv de los Ejercicios Espirituales.
El deseo de oprobios es para muchos una expresión ya superada y a evitar. El autor, sin embargo, defiende en este cuaderno su sentido dentro de la dinámica de los Ejercicios, al actuar en contra de la inclinación por la propia imagen. Aquella imagen, con frecuencia idealizada, que hemos aprendido a defender a vida o muerte, pero que a la larga hemos convertido en nuestra propia prisión.